Entre la tierra y el aire
Aire, tú que me traspasas como espada de doble filo, que te escondes en mi pelo. Que me robaste el aliento mientras gritaba un quererte, llévame sin alas, sin hilos que me sujeten… hacia ti.
- Hola
Tu piel tibia me roza y mis ganas se llenan de ti.
Tu sonrisa con olor a cigarro, hace que mi lengua delinee tus labios.
Tus ojos enrojecidos me preguntan por qué me alejé de ti y yo te abrazo regodeándome en tu olor.
Tu cuerpo abrazado al mío me come entera mientras ya te imagino dentro de mi.
Tu morbo se desliza vistiéndome para ti y yo juego sobre ti.
...y aun así, después del momento en que te siento, cuando muerdes mi corazón, yo desvió mi mirada para no seguir mirándote conmigo.
mientras una compañía verdadera toca su alma. La sonrisa absurda de su presencia inexistente toca mi alma y quiero que se quede haciéndome compañía… 




Anoche dormí con un mosquito que revoloteaba sin cesar sobre mi cabeza. El cuerpo que intentaba abrazarme en otra cama me fastidiaba; su zumbido era peor que el del mosquito.


INSTRUCCIONES PARA LLORAR
Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.
Julio Cortázar
LA SENTENCIA
Aquella noche, en la hora de la rata, el emperador soñó que había salido de su palacio y que en la oscuridad caminaba por el jardín, bajo los árboles en flor. Algo se arrodilló a sus pies y le pidió amparo. El emperador accedió; el suplicante dijo que era un dragón y que los astros le habían revelado que al día siguiente, antes de la caída de la noche, Wei Cheng, ministro del Emperador, le cortaría la cabeza. En el sueño, el emperador juró protegerlo.Al despertarse, el emperador preguntó por Wei Cheng. Le dijeron que no estaba en el palacio; el emperador lo mandó a buscar y lo tuvo atareado el día entero, para que no matara al dragón y hacia el atardecer le propuso que jugaran al ajedrez. La partida era larga, el ministro estaba cansado y se quedó dormido.Un estruendo conmovió la tierra. Poco después irrumpieron dos capitanes, que traían una inmensa cabeza de dragón empapada en sangre. La arrojaron a los pies del emperador y gritaron: Cayó del cielo.Wei Cheng, que había despertado, la miró con perplejidad y observó: Qué raro, yo soñé que mataba a un dragón así.
Wu Ch’ eng-en
DE SUEÑO.
-No soy un hombre real. No soy un hombre como los otros, un hombre con huesos y músculos, un hombre generado por hombres. Yo soy –y quiero decirlo a pesar de que tal vez no quiera creerme- yo no soy más que la figura de un sueño. Una imagen de Shakespeare es, con respecto a mí, literal y trágicamente exacta: ¡Yo soy de la misma sustancia de que están hechos los sueños! Existo porque hay uno que me sueña, hay uno que duerme y sueña y me ve obrar y vivir y moverme y en este momento sueña que yo digo todo esto. Cuando ese uno empezó a soñarme, yo empecé a existir; cuando se despierte cesaré de existir. Y soy una imaginación, una creación, un huésped de sus largas fantasías nocturnas. El sueño de este uno es tan intenso que me ha hecho visible incluso a los hombres que están despiertos. Pero el mundo de la vigilia no es el mío. Mi verdadera vida es la que discurre lentamente en el alma de mi durmiente creador.
Giovanni Papini




El estado infantil con el que cada mañana se despierta le hace dar su mejor paso hasta que un reflejo casual le haga mirar como un adulto; después el atardecer le mostrará su estado de oposición y allí, en la noche, toma entre sus manos un corazón pálido y como una esponja rebosada de jugo bebe su néctar despedazándolo delicadamente con los dientes. Se alimenta.
Lentamente es arrastrado el tiempo en el que ella fluye, rueda su cabeza por entre la ciudad, entre las montañas y entre las estrellas que le arrullan. Su alma es perfecto lienzo que esta apunto de ser pintado, quiere pinceladas como teclas de piano que se deslizan entre los dedos, quiere colores como el atardecer que anuncia su partida en luna llena…. y yo sigo mirándola.
ontempla la puerta de salida del lugar donde trabaja como una esfinge que ha estado por años sembrada, fiel vigilante. Todos los días durante casi 30 años sus pasos se dirigen a este lugar y el paisaje es lo que cambia a su alrededor. Dentro de su memoria el tiempo anida y el repertorio de movimientos, palabras, miradas y suspiros están listos para continuar con el espectáculo. Su vida se desmenuza con el olor a oxido que se disimula.Las luces titilan incesantemente aun cuando están apagadas y en la memoria quedan sus destellos; alrededor de ellas se extienden sonrisas que esconden lágrimas y deseos de no recordar.
Un nombre apropiado para esta historia sería puesto sin el imaginario de la vida de cualquiera de los mortales que me rodean; deambulo por las calles que se atestan de gente cuya mente y corazón están en todas partes. Un ataque de seguridad les invade. Voy buscando un nombre que me acompañe mientras éste ve como desmenuzo su propia existencia. Espío horizontes y reversas en donde un ser se ha quedado en medio de un desierto respirando un perfume fresco.
Teh llega despacio y sin hacer ruido, cada movimiento es sutilmente calculado y planeado. Su ansiedad de tragarse el mundo le pone en un estado de eterna felicidad aparente. Comprende que debe atarse a algún sentimiento o suceso que le permita recordar. Toma entre sus manos la tierra que pisan sus pies y agradece su estancia.
En el techo un animal camina evadiendo toda ley de gravedad; Teh piensa por qué él no puede hacer lo mismo; qué es lo que le hace arrastrarse por el suelo? Una llamada le saca de la agonía.
- tic- tac; se acaba pronto el tiempo… estas listo? – su corazón late fuertemente al escuchar estas palabras despiadadas. El tiempo para Teh era un fenómeno repulsivo.; sus manos empezaron a temblar como una frágil hoja a punto de desprenderse de su rama. La pesadilla apenas comienza, es un sueño lleno del temor de escuchar otra voz.
El ser humano tiene la defectuosa y agradable manía de evadirse para la comodidad y defensa de él mismo; pero lo que no sabe es que huye de si mismo en una carrera interminable por no reconocerse. Recuerdo una hermosa frase que me hizo suicidar… “…Estoy buscando el rostro que tenia antes de el mundo fuera hecho”; de quién? aun no he podido recordar quien fue el causante de tan semejante encuentro. Valientes aquellos que pueden desprenderse de la propia imagen saturada de emociones que exprimen el corazón, valientes aquellos pueden no pensar.
Teh camina hoy entre la multitud que me rodea y de vez en cuando me mira de reojo o por el reflejo de una ventana o espejo; entre sus dedos le cuelgan los esfuerzos convertidos en dinero que alegrarán un instante y dentro de sus bolsillos lleva la mísera imagen de él mismo disminuida a un llavero del ultimo modelo de automóvil.
Feliz navidad….?...
Estornuda.
cia hace temblar el tejado donde esta sentada con sus piernas al desnudo. Sus movimientos casi infantiles producen en la mirada que se excita, un cosquilleo de posesión y de juego. Sus cabellos caen lisos sobre su delicada piel; esa que se abrirá ante las sensaciones de otra piel. Estira sus largos brazos formando un arco de destellos que atrapan y una sonrisa pícara hace brillar la noche.
ños susurros cuando la chica anunciaba la próxima jugada. Enciende otro cigarrillo y con espíritu de triunfo toma un sorbo de cerveza.